En la Armada

*Transcripción de obra de Gonzalo Vial

“La vocación de mar y guerra no vino en Arturo Prat de la sangre –salvo la de Barri, el genovés-, sino de la Escuela Naval y de la hazaña que, David contra Goliat, cumplió la Armada de Chile durante la guerra con España.”

Entraría a la Escuela Naval. Existen para ésta dos becas de provincia, que ha creado el Presidente Montt. Una favorece a Arturo Prat, otra, a Luis Uribe. Parece probable que ambas la haya obtenido Jacinto Chacón, la persona de la familia con mayores influencias. Se hace fotografiar el día que comienzan clases, junto a ambos muchachos.

Ingresa Prat el año 1858, para egresar el ’61 como “guardiamarina sin examinar”… y el más destacado de su promoción, “primera antigüedad”. No ha sido gratuita, debiendo vencer la dificultad de aprendizaje que ya lo perseguía en la escuela de la campana. Paralelamente, se ha sobrepuesto al débil estado físico de su nacimiento… la matrona de Ninhue se sorprendería si lo viese ahora, atleta consumado.

Aquella generación del ’61 será después llamada “el curso de los héroes”… los héroes del ’79. Junto a Prat y Luis Uribe –los hombres de Iquique-, Carlos Condell, el vencedor de Punta Gruesa; Juan José Latorre, el vengador de la Esmeralda en Angamos, y varias figuras más, menores sólo si comparadas con las que ya nombramos. Y un guardiamarina singular, Jorge Montt, cuya carrera –durante el conflicto del Pacífico- se ve paralizada por un duro diferendo personal con su Comandante en Jefe, el almirante Galvarino Riveros, pero que el año 1891 será cabeza de la escuadra revolucionaria, y luego Presidente de la República.

La formación del guardiamarina Prat ha comprendido la teoría y la práctica. Dentro de ésta, la vela el aparejo, y la marinería y artillería. Las dos últimas, a bordo de la corbeta Esmeralda. Prat ha encontrado por primera vez (1861) la nave de su destino.

Es entonces, todavía, una embarcación nueva (seis años), de construcción inglesa, 850 toneladas, casco de madera y aparejo de tres palos. Una máquina de 250 HP, de cuatro calderos –unidad al velamen-, puede llevar la velocidad de la corbeta a 7 u 8 millas por hora. Su artillería original: veinte cañones de 32 libras, y 2 de 12 libras.

El nombre recuerda la fragata homónima que Cochrane capturó en el Callao (1820), y su lema –“Gloria y Victoria”- es el de los equipos de abordajes que para ese fin creara lord Thomas.