Biografía Arturo Prat Chacón

Agustín Arturo Prat Chacón (3 de abril de 1848 – 21 de mayo de 1879)

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El 26 de octubre de 1838, Agustín Prat del Barril y Rosario Chacón Barrios contraen matrimonio en Santiago, ciudad donde conforman una tienda. Tiempo después quedan en la ruina, tras sufrir la destrucción del inmueble debido a un incendio y deciden trasladarse a la Hacienda San Agustín de Puñual en Ninhue (Provincia de Ñuble). Sin embargo, la situación no mejoró para el matrimonio y debieron enfrentar la temprana muerte de sus tres hijos.

Foto1En esta hacienda y dentro de una familia acechada por las desgracias, el 3 de abril de 1848 nace el cuarto hijo del matrimonio, Arturo Prat Chacón. El pequeño era de salud delicada, contextura frágil y corría el riesgo de morir. No obstante, su madre se aferró a la medicina alternativa de hidroterapia para salvarlo. Por su parte, el padre emigró a los Estados Unidos tentado por la fiebre del oro de California, aunque contrario a lo que esperaba, solo encontró ruina y debieron vender la hacienda para regresar a Santiago. Se establecieron en una chacra en la comuna de Providencia, donde encontraron estabilidad económica.

En la nueva propiedad transcurrieron los años de Arturo, quien fortaleció su cuerpo gracias a ejercicios físicos y espíritu de superación. Se atribuyó su mejoría a la hidroterapia, aunque lo más probable es que el cambio de ambiente haya influido considerablemente. En 1854 la familia vende la chacra y se traslada a una modesta casa en la calle Nueva de San Diego (llamada Arturo Prat hoy en día), donde Arturo inicia sus estudios en la escuela de la Campana.

Foto2Fue un alumno con buena conducta, con excepción de las travesuras propias de la niñez. Su mayor dificultad eran las matemáticas, específicamente la aritmética. Por lo cual redobló sus esfuerzos y en el año 1856 obtuvo distinción en aritmética, geografía y religión. El 25 de agosto de 1858 dejó la escuela e ingresó a la Escuela Naval del Estado, (actual Escuela Naval Arturo Prat) haciendo beneficio de una beca otorgada por Manuel Montt Torres y bajo el apadrinamiento de Jacinto Chacón, su tío. Fue integrante del “curso de los héroes” junto con Luis Uribe Orrego, Carlos Condell de la Haza, Juan José Latorre y Jorge Montt Álvarez.

El primer año de estudio fue complicado, ya que reaparecieron sus dificultades con las matemáticas, pero al igual que antes logró sobreponerse y consiguió una medalla de plata. En su segundo año de estudios, inició el aprendizaje náutico y emprendió su primer viaje a bordo del vapor Independencia, aplicando maniobras de vela, aparejo, marinería y artillería. En enero de 1860 abordó la casi nueva Esmeralda por primera vez, donde aprendió maniobras de embarque, desembarque y simulacros de combate. En Julio de 1861 egresó de la Escuela Naval con la Primera Antigüedad y el grado de Guardiamarina sin examen y permaneció en la Esmeralda realizando viajes de práctica. El 21 de julio de 1864 rinde las pruebas teóricas y prácticas de forma destacada y pasa a ser Guardiamarina examinado.

Foto3En 1864 se inicia la guerra contra España, debido al deseo peninsular de ocupar las islas Chincha pertenecientes a Perú. La Esmeralda estaba alistada bajo el mando de Juan Williams Rebolledo, quien planteó la recuperación del vapor chileno Matías Cousiño y la captura de la goleta Covadonga, esta última es retenida en noviembre del año siguiente en el combate naval de Papudo. Gracias a la hazaña, todos los marineros fueron ascendidos en un grado, incluyendo a Prat, quien escaló a Teniente Segundo.

Luego de la guerra con España, Prat realizó números viajes en la Corbeta Esmeralda, entre los que destacan Isla de Pascua, Archipiélago Juan Fernández y Magallanes. En 1868 viaja a Perú con la misión de entregar ayuda humanitaria tras el terremoto y repatriar los restos de Bernardo O´Higgins según las órdenes de Manuel Blanco Encalada. Prat es ascendido a Teniente Primero y regresa a la Escuela Naval como instructor. En 1871 es nombrado Oficial Detall de la Esmeralda, por lo cual debe asumir diversos cargos dentro de la Escuela, tales como profesor, subdirector y director interino, por lo cual debe impartir los cursos de ordenanza naval, derecho, táctica naval y cosmografía. Cabe destacar su gran dedicación con la pedagogía, porque a falta de recursos él mismo traducía los libros del francés al español. Permaneció cuatro años a bordo de la Esmeralda en Mejillones, donde obtuvo el grado de Capitán de Corbeta.

Foto4En 1876 fue nombrado ayudante de la Gobernación Marítima de Valparaíso, debido a sus estudios de abogado. Estudios que inicio en 1870 tras egresar como alumno libre de Humanidades en el Liceo de Valparaíso y el Instituto Nacional. En 1871 consiguió el Diploma de bachillerato de Filosofía y Humanidades, requisitos para estudiar Derecho. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y el 31 de julio de 1876 se tituló como abogado. En diciembre de ese año ya ostentaba el Grado de Capitán de Fragata graduado y al año siguiente fue destinado a la Argentina en comisión de servicio.

Foto5Prat tenía una reservada relación de noviazgo con Carmela Carvajal, una huérfana de padre y madre. Al ser ascendido a Capitán de Corbeta, Prat decide pedir la mano de Carmela y el 5 mayo de 1873 contrajeron matrimonio en la Iglesia San Agustín de Valparaíso. Para Arturo Prat era muy importante su esposa y la llegada de su primogénita fue una gran alegría, así como también significó mucha tristeza su temprano fallecimiento. Pues la niña Carmela de la Concepción era de contextura débil por herencia. Posteriormente nació su hija Blanca Estela y su único hijo Arturo Héctor. Paradójicamente, Prat no estaba de acuerdo con el nombre del niño, ya que quería uno más heroico.

En 1878 fue trasladado a Montevideo con la finalidad de espiar los movimientos militares de Argentina, pues este país tenía intenciones de soberanía en la Patagonia. Tras entregar variados datos militares, Prat pidió su retorno a Chile, pues no se sentía del todo cómodo en el extranjero.

El 4 de mayo de 1879 el Capitán Arturo Prat se embarca en la Covadonga, que estaba fondeada en Valparaíso, con rumbo a Iquique. Por el costado de estribor, viajaba la Corbeta Abtao, que tenía mayor andar a máquina. Llegan el 7 a Iquique y fondean a un costado del Blanco Encalada, donde la escuadra chilena se preparaba para una incursión sorpresa al Callao, mientras realizaban ejercicios de vela y cañón. La Esmeralda y la Covadonga quedaron a cargo de la vigilancia del puerto.

Foto6La intención del Almirante Williams Rebolledo era atacar a la escuadra peruana con el grueso de la suya en el Callao, por lo cual partieron rumbo al norte, aunque sin llevar a los viejos y carcomidos barcos que siguieron resguardando las puertas de Iquique. Cabe destacar que el Capitán Prat había sido designado por el Almirante para quedar al mando de la Escuadrilla bloqueadora, conformada por la Esmeralda, la Covadonga y La Mar. Continuaron haciendo ejercicios.

A las 4:30 de la madrugada del 21 de mayo, alguien divisó una estela a las afueras de la ciudad y una hora y media más tarde, se perdió el rastro de dicha estela. Más tarde sabrían que aquel rastro era de los barcos peruanos, que aguardaban las primeras luces del día para atacar. Pues la escuadra peruana se había cruzado con la chilena sin que ninguna lo notara.

Finalmente, el vigía de la Covadonga logró divisar a los enemigos, que venían a bordo del formidable Huáscar y la Independencia. El Huáscar lanzó un cañonazo, el cual fue contestado por la Covadonga. Rápidamente, Prat señala las órdenes que consistían en “seguir mis aguas y cuidar los fondos”, pero la Covadonga en desobediencia militar se lanzó por entre las rocas al sur, buscando una salvación casi imposible, con la intención de dividir el combate y aprovechar las aguas bajas de esa zona. La Covadonga tuvo éxito, por cuanto pudo recuperar la punta sur de Iquique con los tripulantes ilesos. Sin embargo, en ese momento preciso, el Huáscar lanzó una bala que logro dañar en su base al palo trinquete, matando al cirujano Videla y al mozo de la cámara. Además de dejar abierto el costado de babor por donde comenzó a entrar el agua con riesgo de rápido hundimiento. El malogrado doctor recibió una bala en sus piernas y murió una hora y media después, hasta el final de su vida preguntaba quien había salido vencedor. No obstante, aún faltaba para finalizar el combate, ya que la mala puntería de los artilleros y rifleros peruanos, hicieron que se extendiera por cerca de cuatro horas, porque las balas no lograban tocar los buques chilenos, aun cuando la distancia no superaba la media milla.

Foto7Por su parte, Arturo Prat había dado ánimo a su tripulación antes del combate pronunciando su famosa arenga; “Muchachos, la contienda es desigual! Nunca nuestra bandera se ha arriado ante el enemigo, espero pues que no sea ésta la ocasión de hacerlo. Mientras yo esté vivo, esa bandera flameará en su lugar, y os aseguro que si muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber. ¡Viva Chile!”. Solo quedaba combatir con valor y en inferioridad, ya que los barcos peruanos superaban ampliamente a los chilenos. De esta forma, mientras la Independencia seguía a la Covadonga y a Lamar, el Huáscar atacaba a la Esmeralda.

En su camarote, Prat se viste con su uniforme de parada y guarda el retrato de su esposa junto con otros objetos personales. Sube rápidamente al puesto de mando y se posiciona a 200 metros de la costa, en un lugar que obligaba al Huáscar a disparar por elevación y no dañar al pueblo peruano reunido en la playa El Colorado. Desde este pueblo, el General Buendía advirtió a Grau sobre la presencia de torpedos rodeando a la Esmeralda, situación que no era cierta. Al temer la presencia de torpedos, Grau se detiene a 600 metros de la Esmeralda y dispara sin lograr impactar durante una hora y media, aunque la Esmeralda respondía acertadamente, no lograba dañar la coraza del Huáscar.

Foto8Los cañones peruanos en la costa comenzaron a bombardear a la Esmeralda, lo cual provocó una carnicería a bordo. Ante esto, Prat ordenó mover el buque, lo cual fue dificultoso debido a la destruida caldera. En ese momento, Grau se percató que no había torpedos rodeando a la Esmeralda y comienza nuevamente el ataque. A las cuatro horas de combate, Grau decidió espolonear a la Esmeralda, la cual no sufrió daño aparente, pero la oportunidad sirvió para que Prat gritara con espada en mano “¡Al abordaje muchachos!”. Lo escucha el Sargento Juan de Dios Aldea y ambos saltan junto con el marinero Arsenio Canave, quien cae al mar y trepa a cubierta donde finalmente muere.

Foto9La intención era avanzar en la cubierta y llegar a la torre de mando, en el camino muere el teniente peruano Jorge Velarde por un tiro, aparentemente, de Prat. Por otro lado, Aldea recibe  una descarga de fusilería en su zona central y queda agónico sobre la cubierta. La tripulación peruana observa el coraje con desconcierto y Grau ordena la captura de Prat vivo. Finalmente, mientras Prat avanzaba hacia la torre, recibió un disparo en las rodillas y seguidamente un disparo o hachazo en la frente de parte del marinero peruano de apellido Portal.

Foto10Grau realizó un segundo espolonazo por la proa e Ignacio Serrano repitió “¡Al abordaje!”, a lo cual le siguieron diez hombres, todos resultaron muertos a balazos a excepción de Serrano.

El tercer espolonazo en el centro de la nave, hizo que a las 12:10 de la tarde se hundiera irremediablemente la Esmeralda y junto con ella el pabellón chileno, el cual permaneció intacto hasta finalmente tocar agua.

Foto11Grau toma acta de los objetos personales de Prat y los devuelve a Carmela, junto con una carta donde le señala el gran valor de su esposo. Valor que más tarde motivaría a miles de chilenos para enlistarse y  finalmente triunfar en la Guerra del Pacífico.

Solo nueve años después del Combate Naval de Iquique los restos de Arturo Prat y los demás tripulantes de la Esmeralda que habían muerto, tuvieron una sepultura con todos los honores, que se merecían. Durante la década de 1880 se escogió el lugar ubicado frente a la Intendencia de Valparaíso para el descanso final de los héroes. Las obras finalizaron en 1886.Sin embargo, solo el 21 de mayo de 1888 fueron sepultados definitivamente. Chile así recuerda a sus héroes de una jornada épica llena de heroísmo que trasciende fronteras y generaciones.

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FJSU

 

Fuentes consultadas:

– J. Arturo Ollid A., Crónicas de Guerra, Relatos de un ex combatiente de la guerra del Pacífico y la Revolución de 1891.

– María Iturriaga, Carmela Carvajal Cartas de mi esposo.

–  Rodrigo Fuenzalida, Vida de Arturo Prat.

– Gonzalo Vial, Arturo Prat.

– Gonzalo Bulnes, Guerra del Pacífico.

– Carlos López, Breve historia Naval de Chile.